No te desesperes buscando…

Hoy de camino a una junta en la mañana pase por mi combustible cerebral, o sea, un café del Oxxo, sabor vainilla latte para mayor referencia, de camino a la oficina descansé mi vaso de café en el portavasos del coche y seguí mi camino de manera normal, ya una vez instalado en mi junta me di cuenta que el café no se mantenía en equilibrio, al alzarlo me di cuenta que un arete de mi esposa que se encontraba extraviado apareció súbitamente clavado en mi café, desde luego, hubiera sido imprudente quitarlo de ahí ya que hacía las veces de “tapón”. 

Moraleja: No te molestes en buscar, algún día aparecerá donde menos te lo esperes.

 

Aparecio el arete perdido

Aparecio el arete perdido